Como hacer decapados utilizando decapantes químicos
Las marcas más conocidas proponen una nueva generación de decapantes químicos. Sus fórmulas han logrado mantener una eficacia semejante a los decapantes anteriores; sin embargo, los tiempos de reacción se han alargado sensiblemente.
Los agentes químicos de los decapantes
Durante mucho tiempo, los decapantes estaban compuestos fundamentalmente por la tradicional sosa cáustica y por fórmulas a base de cloruro de metileno, adicionado con metanol. La ventaja de la sosa cáustica es que su acción tiene una duración muy larga, lo que le permite atacar numerosas capas de pintura El aspecto negativo es que tiende a ennegrecer determinado tipo de maderas (el roble especialmente), lo que obliga a dar a continuación un producto para aclarado.
En cuanto al cloruro de metileno, que servía de base hace algunos años a la mayor parte de los productos que se vendían, su venta está actualmente severamente regulada. Sólo los profesionales pueden adquirirlo en tiendas especializadas.
Cómo decapar
Ponte guantes de fregar resistentes y agita con fuerza el bote, para que la preparación quede homogénea. Aplica el decapante con una brocha en capa gruesa, haciendo especial hincapié en posibles relieves.
Según la dureza de la pintura, los tiempos de reacción varían de manera importante. Espera a que la superficie se arrugue antes de comprobar (con el borde de la espátula) la buena penetración del producto.
Si el producto actúa en profundidad, podrás levantar toda la capa de pintura en una sola pasada con la espátula. Cuando la superficie es de metal, puedes frotarla sin miedo a rayarla
Retira la capa reblandecida y deja los restos en un papel de periódico. Estos residuos deben ser manipulados siempre con guantes, porque son tan agresivos para las manos como lo es el decapante.
Las muescas del cuchillo universal permiten limpiar los contornos de las piezas cilíndricas. Para huecos y zonas poco accesibles, sobre todo en objetos de metal, lo más práctico es usar un cepillo metálico.
Si aún quedan rastros de pintura, repite de nuevo toda la operación aplicando el decapante en las zonas rebeldes. Algunos restos pueden ser especialmente resistentes y tendrás que hacerlo varias veces.
Limpia los restos de pintura que queden en la superficie con un cepillo de nylon bien empapado en agua caliente. Frota procurando que las salpicaduras no te alcancen.
Después del último aclarado, pule toda la superficie decapada con abrasivo o lija de grano fino. Un cepillo metálico, colocado en un taladro o una amoladora es ideal para las partes curvas.
La madera se decapa siguiendo el mismo procedimiento. Si vas a utilizar un decapante en aerosol, pulverízalo a una distancia de la superficie a decapar equivalente a unos 20 centímetros.
Limpia la pintura levantada con una espátula en el sentido de la veta. El tiempo de reacción y la eficacia del producto dependen del espesor y el número de capas de pintura.
Las zonas con molduras se limpian con un cepillo de dientes duro. Es preferible evitar los cepillos metálicos, ya que son demasiado agresivos y se corre el riesgo de rayar la madera.
Para decapar muebles, utiliza un tampón de lanilla de acero n° 000. Frota la superficie en el sentido de la veta, cambiando la lanilla cuando esté saturada de residuos.
La acción del decapante se neutraliza con desencerador, alcohol desnaturalizado o aguarrás puro. Frota en el sentido de la veta hasta limpiar la superficie a fondo; hazlo con un cepillo o lanilla.
Materiales donde se pueden usar los decapantes
Aunque estos productos se aplican sobre la mayor parte de las superficies, se desaconseja usarlos sobre plásticos, ya que los pueden estropear, deformar o incluso hacer un agujero. Hay que tener cuidado, por tanto, con las tuberías de evacuación de PVC, que frecuentemente están pintadas para disimularlas. En estos casos, lo más recomendable es realizar un decapado mecánico. Lo mismo sucede con los trabajos de carpintería en PVC: si lo que se busca es quitar un color de pintura sobre un perfil, el remedio puede ser peor que la enfermedad.
Respecto a los metales, las restricciones se refieren únicamente a los de tipo poroso, como el cobre, el aluminio o el zinc, donde el producto puede dejar manchas indelebles en la superficie decapada.
Medidas fundamentales de seguridad
Sea cual sea el tipo de decapante se trata de un producto que debe ser manipulado con mucha precaución Trabaja al aire libre o en un local bien ventilado ponte guantes y lleva gafas de protección. La seguridad comienza en el momento en que se abre el bote, ya se trate de un decapante o de cualquier otro producto químico. Coloca un trapo debajo del bote antes de proceder a abrirlo, con el objetivo de evitar que te salte a la piel o, aún peor, a los ojos.





















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